lunes, 9 de noviembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?



Tomando como base el análisis teórico y reflexiones que realiza Xavier Vargas Beal, la respuesta es no, ya que el aprendizaje es una realidad existencial humana que permite al ser humano su transformación. Desafortunadamente la trivialidad radica cuando en el quehacer educativo solo se hace énfasis en los contenidos y el proceso enseñanza-aprendizaje y no se toma en cuenta la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto.
La investigación realizada por el autor nos demuestra que a lo largo de la historia diversas concepciones teóricas han intentado explicar el complejo proceso de aprendizaje y por ende han sido la base curricular de la educación, de todas ellas realiza una reflexión profunda que le permite exponer que el aprendizaje no se reduce a almacenar datos.
El aprendizaje con “h” es un acto mental de apropiación activa del conocimiento, que requiere de un enfoque constructivista. Porque dicha apropiación de la realidad y el mundo que nos rodea, el sujeto la reconstruye él mismo.
Dicho aprendizaje es significativo porque el ser humano aprehende aquello que percibe como necesario para el desarrollo de sí mismo, es decir comprende la realidad que le rodea y le permite transformarla. Tomando en cuenta que el contenido nuevo se incorpora al previo y sirve para entender, explicar e intervenir en esa realidad.
El aprendizaje situado en un espacio problemático tiene que ubicarse en el interés personal del estudiante es decir, cuestiones que pueden llamar su atención afectiva, y por tanto motivarlo. Pero también se tiene que situar al conocimiento que habrá de construir, es decir, la zona de desarrollo próximo del estudiante. De hecho el desarrollo de las competencias esta referido a satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar dicisiones y lograr objetivos.
Lo anterior permite concluir que el proceso de formación en el quehacer educativo tiene la responsabilidad de ser un proceso de humanzación y no reducirse a responder a las demandas meramente productivas de la sociedad. De allí estriba la diferencia entre ser competente y ser competidor.

domingo, 8 de noviembre de 2009

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE
La formación basada en competencias pretende orientar la intervención educativa al logro de capacidades en el aprendiz y a conseguir que paulatinamente el alumno adquiera niveles superiores de desempeño, encaminado a trasladar los conocimientos a la acción cotidiana. Aportando a la perspectiva de vida del estudiante la formación de capacidades de desarrollo personal y social, ya sea para continuar estudios superiores o para insertarse en el mercado laboral, así como igualdad entre todos los egresados del nivel medio superior en cuanto a la adquisición de conocimientos generales.
Este planteamiento a diferencia del anterior busca no sólo la adquisición del conocimiento teórico de un campo académico (conocer y comprender), si no la aplicación práctica y operativa del conocimiento a ciertas situaciones (saber actuar) y los valores como parte integrante de la forma de percibir a los otros y vivir en un contexto social (saber cómo ser).
Por lo tanto considero que las concepciones de aprendizaje que son más afines al modelo por competencias son:
Aprendizaje por descubrimiento de J. Bruner, ya que se basa en la experimentación directa sobre la realidad, hay una aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones.
Aprendizaje significativo de Ausubel y Novak, que propone la utilización de organizadores previos que faciliten la activación de los conocimientos previos relacionados con los aprendizajes que se quieren realizar, su funcionalidad, que tengan interés y se vean útiles.
Socio-constructivismo de Vigotski, el cual nos remarca que aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importante y el lenguaje juega un papel básico, hay incidencia en la zona de desarrollo próximo en la que la interacción con los especialistas y con los iguales ofrece un andamiaje en el que se puede apoyar el aprendiz y que todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que cada uno construye y reconstruye su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas.